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miércoles, abril 01, 2009

De rodillas, 2da parte

Bueno, como les comenté, me lastimé cleteando. Me tomé las 3 semanas sabáticas... y una más por si las dudas. Según el rodillólogo, esto debía ser suficiente para la recuperación. La primera semana sí fue complicada, porque el dolor no bajaba, pero para el fin de semana siguiente empezó a ceder.

La prueba vino en la Clásica a Paraíso 2009. Aunque eran sólo 40km, el recorrido se compone de 3 partes:
  1. 13 km de cuesta infernal
  2. 13 km de bajada técnica (entiéndase descalabrante)
  3. 13 km de cuesta aún más satánica, que culmina con la infame Cuesta del Calvario
Para no cansarlos con el cuento, la rodilla respondió. Estuve en todas, pude hacer fuerza sin molestia alguna. Parece que fue recuperación total... Claro, el susto fue cuando al kilómetro 20, mientras subía una cuesta, me tuve que bajar como un rayo porque me iba a acalambar. La crisis pasó, esperé unos 5 minutos y continué sin ninguna novedad hasta el final. La verdad, estoy muy contento de que la lesión no pasó a más. Lo cierto es que por un tiempo me asusté, que pudiera ser algo más permanente.

Respecto a la Clásica, estuvo bastante bien. Muy cansado, para ser de 40km. Pero en resumen, muy bien. No hay nada como ver la señal de que se acabó la tortura... ermm, perdón, el deporte.

"El cuerpo, si se le trata bien,
puede durar toda la vida."

Noel Clarasó

viernes, febrero 27, 2009

De rodillas

Hace dos semanas, un buen grupo de gente del trabajo nos fuimos para la Vuelta al Lago Arenal, una carrera recreativa de dos días en cleta. Planeamos todo desde 4 semanas antes. Preparamos reservaciones y hablamos con un señor para irnos en su buseta. Hasta mi bicicleta durmió en la oficina, para no perder tiempo e irnos el viernes a la salida del trabajo.

La idea era acampar la primera noche (bueno, un ratillo porque a la hora que íbamos a llegar, más la madrugada, no íbamos a dormir mucho). De feria el viento de Tilarán y el frío impidió a muchos conciliar el sueño. En lo personal, yo dormí como un tronco.

La verdad la vuelta estuvo bastante bien. Llegó mucha gente. Los paisajes estuvieron increíbles. Sin embargo, por ahí del kilómetro 40, en medio de un barreal lleno de piedras de río y en bajada, perdí el control del vehículo que se volteaba y en una rápida maniobra para evitar la caída, puse en seco el pie derecho en el suelo. De inmediato sentí ese potente dolorcito de aguja en la rodilla.

Cuando se me bajó un poco el dolor, seguí en la pedaleada, pero cada vez que hacía fuera volvía a sentir el dolorcito. No me quedó más de empezar a hacer fuerza sólo con la pierna izquierda. Al principio me sorprendió que no me cansaba tanto... Hasta pensé que había adquirido ya excelente condición física. No contaba con que aún quedaban 30km hasta el hotel.

Por el kilómetro 65 ya tenía dolor terrible en la rodilla derecha si intentaba hacer fuerza, y estaba a punto de acalambrarse la pierna izquierda. Total, cuando ví un rotulito de "Hotel XYZ: 5km", fue como una inyección de ultra dopaje... que se agotó 4km después, porque era pura cuesta. ¡Pero lo logré!

Al volver a San José, un par de días pasaron y el dolor de rodilla no disminuía. Bajar o subir gradas, sentarme o ponerme de pie era complicado, a menos que usara sólo la pierna izquierda. Una visita a un ortopedista pareció necesaria en ese momento. El veredicto: no hay fugas del líquido de la rodilla, meniscos y ligamentos en orden. Aparentemente era un pequeño desgarre en una de las cabezas del cuadrícep. Tres semanas de reposo deberían regresar todo a la normalidad. Nada de esfuerzos o ejercicios, por no decir alguna otra caballada (con el perdón de los equinos por la referencia).

Varias personas me han preguntado por qué me gusta andar en bici hasta quedar casi muerto. Creo que el paseo, sumado al ejercicio al aire libre, y finalmente la incertidumbre que lo convierte en aventura lo hace muy atractivo.

Ya sólo me falta una semana y todo parece estar bien. Cuando esta semana termine, la bicicleta (que ya está lavadita y lista) me estará esperando nuevamente para más aventuras... o tragedias.

"La única manera de ser feliz
es que te guste sufrir."

Woody Allen